Se publica el informe final de la tragedia del Chapecoense

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El accidente tuvo lugar el 28 de noviembre de 2016 y dejó 71 muertos y seis heridos. El avión cubría la ruta Santa Cruz, en Bolivia, hasta Rionegro, en Colombia, y transportaba a futbolistas del brasileño Chapecoense.

La Aeronáutica Civil de Colombia confirmó este viernes (27.04.2018) en un informe su tesis de que la falta de combustible en el avión de la empresa boliviana LaMia, además de algunos errores de la tripulación, provocaron el accidente en Colombia en el que murieron los jugadores del club de fútbol Chapecoense a fines de 2016.

«El accidente se produjo por el agotamiento de combustible del avión y la deficiente gestión del riesgo de la empresa LaMia. (…) Ratificamos el informe preliminar que se había presentado anteriormente, con respaldo documental, probatorio, técnico», expuso el coronel Miguel Camacho Martínez, segundo de la institución, en Bogotá.

El avión cubría la ruta Santa Cruz, en Bolivia, hasta Rionegro (a escasos kilómetros de Medellín, Colombia) y transportaba a los futbolistas del brasileño Chapecoense, que se iban a enfrentar al club colombiano Atlético Nacional como visitantes. 

Déficit de combustible

El accidente, que tuvo lugar el 28 de noviembre de 2016 en las montañas de Colombia, dejó 71 muertos y seis heridos. «En el informe preliminar veíamos una fuerte sospecha de que al avión le faltó combustible. En el informe final se presentan cuentas claras y pruebas latentes de las deficiencias de la empresa LaMia en su seguridad operacional», agregó.

Según explicó la institución, la empresa planeó el vuelo de Santa Cruz a Rionegro sin escalas e infringiendo los requisitos de combustible para un trayecto internacional. «Ahí se configuró el accidente», sentenció Camacho. «No tuvo en cuenta la cantidad de combustible para el destino, uno de contingencia, otro para ir a un aeropuerto alterno (en este caso El Dorado de Bogotá) y una reserva para que el avión no se apague al aterrizar», apuntó.

Según se lee en el documento, «la aeronave con matrícula LMI 2933 tenía un déficit de 2.303 kilogramos de combustible, ya que para recorrer la ruta las disposiciones del sector exigían una cantidad mínima de combustible de 11.603 kilogramos y esta aeronave solo contaba con 9.300».

Con problemas 40 minutos antes de caer

Esto indica que el avión presentaba problemas ya 40 minutos antes de su caída. Sin embargo, el informe también apunta a fallos por parte de la tripulación, tanto por no declarar la emergencia oportunamente como por no tomar la decisión de aterrizar de forma anticipada. Camacho afirmó que, al no declarar el estado de emergencia a tiempo, la tripulación impidió algún tipo de ayuda eficaz por parte de los controladores aéreos, «cuando era inminente que se estaba agotando el combustible, lo que ocasionó una demora en la aproximación del avión a la pista de Rionegro».

El coronel agregó que, según se escuchó en algunas grabaciones de la cabina de mando, se evidencia que el tema del combustible era una preocupación y aún así decidieron no descender en otra ciudad. «La tripulación descartó un aterrizaje en Bogotá u otra ciudad para reabastecer la aeronave», dijo. Ya el informe preliminar, emitido en diciembre de 2016, determinó múltiples «errores y omisiones» por parte del piloto y la aeronave, subrayando la carencia de combustible antes de que pudiera aterrizar, cuando protocolos internacionales señalan que debería haber tenido un extra de combustible más para volar.

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